Voy a montar un baile de elefantes en mi cacharrería. Venid y mamáos sin miedo, mamíferos mamones. Y tranquilos, que hay Super Glue de sobra para las resacas de casi todo el mundo sin trompa. Aunque no todo tenga arreglo. No todos los rotos en la cacharrería han sido obra de elefantes ni todo lo que se ha roto ha hecho ruido.Así que venid y mamáos sin miedo.
Arrasad con todos los mamones, mamíferos.
jueves, 7 de julio de 2011
martes, 17 de mayo de 2011
Fucking Crazy.
Feeling Ladies Love. Feeling Me Love. Feeling Me Hate. Feeling You Hate. Feeling Me Hate You.
Qué mala pata, hoy una desgracia más. La racha de mala suerte continúa y parece que soy un funcionario ausente, que no me dan vacaciones. Pronto habrá despido. Me parece que no voy a sobrevivir.
Qué mala pata, hoy una desgracia más. La racha de mala suerte continúa y parece que soy un funcionario ausente, que no me dan vacaciones. Pronto habrá despido. Me parece que no voy a sobrevivir.
domingo, 13 de marzo de 2011
Que no puedo más.
Que me dan ganas de huír, de irme, de dejarlo todo, de parar el tiempo, pero no por un momento, para siempre.
Pararlo, matarlo, revivirlo.
¿Qué más da? Si todo exceso vuelve como un boomerang.
Pararlo, matarlo, revivirlo.
¿Qué más da? Si todo exceso vuelve como un boomerang.
miércoles, 2 de marzo de 2011
Si, ¿y qué?
Y yo ya no puedo hacer más si este más siempre resta.
Qué hacer, cómo, dónde,
Dime el momento justo, que yo no se distinguir el miedo de la atrocidad.
Qué hacer, cómo, dónde,
Dime el momento justo, que yo no se distinguir el miedo de la atrocidad.
martes, 1 de marzo de 2011
jueves, 24 de febrero de 2011
martes, 22 de febrero de 2011
IN RED.
Siempre me ha gustado el rojo. En las rosas, los botones de las camisas y las luces de neón. El rojo de los semáforos; y el de los atardeceres en verano, con su forma de contagiar todo de luz carmesí. Y los labios huidizos, dibujantes de besos de color amapola.
Siempre me ha gustado el rojo. Y me habría gustado ser una de esas chicas que escriben mensajes con barra de labios en los cristales de las cabinas de teléfono, en los espejos de los ascensores, o en los del baño del centro comercial. Pero nunca lo he hecho. Puede que, después de todo, no tenga nada bueno que escribir; que no sea una de esas chicas de moral divergente y labios rojos a las que todos los hombres miran; o que, simplemente, las barras de labios no sean lo mío.
Pero, ¿quién sabe? puede que, cuando menos te lo esperes, recibas un mensaje en pintalabios rojo. En el espejo de tu cuarto de baño, o en el cristal de la ventana de la cocina.
Y entonces sabrás quién ha sido.
Siempre me ha gustado el rojo. Y me habría gustado ser una de esas chicas que escriben mensajes con barra de labios en los cristales de las cabinas de teléfono, en los espejos de los ascensores, o en los del baño del centro comercial. Pero nunca lo he hecho. Puede que, después de todo, no tenga nada bueno que escribir; que no sea una de esas chicas de moral divergente y labios rojos a las que todos los hombres miran; o que, simplemente, las barras de labios no sean lo mío.
Pero, ¿quién sabe? puede que, cuando menos te lo esperes, recibas un mensaje en pintalabios rojo. En el espejo de tu cuarto de baño, o en el cristal de la ventana de la cocina.
Y entonces sabrás quién ha sido.
lunes, 21 de febrero de 2011
Feliz Cumpleaños.
Feliz cumpleaños, vida nueva que nunca cambia.
Te veo mañana por la mañana, cuando tu cara y la mía sean las mismas de siempre. Cuando nos demos cuenta de que, a pesar de ser sólo un día más viejas, sí que hay alguna nueva herida merecida y otras que no supimos preveer. Además de alguna que otra rotura extra, en lugares demasiado inoportunos. De ese tipo de cicatrices por las que uno recibe medallas, sí, pero nunca las suficientes, ni lo suficientemente brillantes.
Mañana podrás llevarme a ver nuestra pequeña colección de trofeos, si quieres. Pero mañana. De momento, vamos a fingir que esta vez sí será como planeamos todos los años, y que el año que viene seremos medalla de oro.
Felicidades otra vez.
Te veo mañana por la mañana, cuando tu cara y la mía sean las mismas de siempre. Cuando nos demos cuenta de que, a pesar de ser sólo un día más viejas, sí que hay alguna nueva herida merecida y otras que no supimos preveer. Además de alguna que otra rotura extra, en lugares demasiado inoportunos. De ese tipo de cicatrices por las que uno recibe medallas, sí, pero nunca las suficientes, ni lo suficientemente brillantes.
Mañana podrás llevarme a ver nuestra pequeña colección de trofeos, si quieres. Pero mañana. De momento, vamos a fingir que esta vez sí será como planeamos todos los años, y que el año que viene seremos medalla de oro.
Felicidades otra vez.
domingo, 20 de febrero de 2011
.
El paraíso debe ser algo así como si de repente alguien, en su infinita bondad y sabiduría, hubiese aparcado una hormigonera llena de Nocilla y un camión cisterna hasta arriba de birra delante de casa. Como encontrarse, sin más, con una cabeza vacía y una acera llena de repartidores de pizza y vendedores de globos. Y una barra de bar kilométrica; llena de gente, pero en su justa medida; tan larga como alcance la vista.
Y música. Litros y litros y litros y litros de música para mezclar con todo el tiempo libre del mundo.
Y música. Litros y litros y litros y litros de música para mezclar con todo el tiempo libre del mundo.
jueves, 17 de febrero de 2011
Se mío, hazme tuya.
No sabes cuanto tiempo llevo esperándote. Estoy empezando a perder la esperanza de que vayas a aparecer. Pero existes y aquí me tienes. Todavía queda. Y siento que llevo esperado tanto tiempo que no podrás negarte a hacerme feliz.
Eso es precisamente lo que quiero, que me hagas feliz. Que me ruborices de la cabeza a los pies. Que me hormiguee todo el cuerpo y que justo cuando no aguante más, me soples tus brisas en la nuca y consigas que me quede otros cinco minutos más debajo de tus caricias. Y quien dice cinco, dice diez; y quien dice diez., dice unas horas.
Quiero que me mantengas despierta y después te esfuerces en llevarme a la cama, bañada en luz de luna, con la ventana abierta de par en par. Regálame días enormes, y haz que todos se llamen Viernes; que ya hace mucho que dejé de soñar con bombones, flores y tipos con pajarita. Regálame la inmensidad de ser libre y momentos de enajenación mental transitoria. Y no hace falta que los envuelvas, me los llevo puestos.
Quiero besos de helado de vainilla por la tarde y de licores dulces por la noche. Quiero querer hasta el último de mis días contigo. Y quiero que consigas que me acuerde de ti. Hoy, mañana y siempre.
Sé mío, Verano. Hazme tuya.
Eso es precisamente lo que quiero, que me hagas feliz. Que me ruborices de la cabeza a los pies. Que me hormiguee todo el cuerpo y que justo cuando no aguante más, me soples tus brisas en la nuca y consigas que me quede otros cinco minutos más debajo de tus caricias. Y quien dice cinco, dice diez; y quien dice diez., dice unas horas.
Quiero que me mantengas despierta y después te esfuerces en llevarme a la cama, bañada en luz de luna, con la ventana abierta de par en par. Regálame días enormes, y haz que todos se llamen Viernes; que ya hace mucho que dejé de soñar con bombones, flores y tipos con pajarita. Regálame la inmensidad de ser libre y momentos de enajenación mental transitoria. Y no hace falta que los envuelvas, me los llevo puestos.
Quiero besos de helado de vainilla por la tarde y de licores dulces por la noche. Quiero querer hasta el último de mis días contigo. Y quiero que consigas que me acuerde de ti. Hoy, mañana y siempre.
Sé mío, Verano. Hazme tuya.
miércoles, 16 de febrero de 2011
¿Cuántos soles puede haber a lo largo de una galaxia?.
Las quemaduras más universales se esperan desde antes de que amanezca el primer sol para confirmarlas. El primer sol... El más impactante de todos.
Desde que éste muere, el ser humano desarrolla la inmensa necesidad de días cálidos de luz solar. De quemarse, quemarse, quemarse... abrasarse; y de detenerse sólo en el sol que más caliente. Solo en ese que más se parezca al primero que dejó que atardeciese.
Desde que éste muere, el ser humano desarrolla la inmensa necesidad de días cálidos de luz solar. De quemarse, quemarse, quemarse... abrasarse; y de detenerse sólo en el sol que más caliente. Solo en ese que más se parezca al primero que dejó que atardeciese.
martes, 15 de febrero de 2011
MANUAL DE SUPERVIVENCIA PARA UN DESCARRIADO (II)
Levanta la cabeza, toma una bocanada de aire, asimilala, traga, suelta, despacio, sin prisa. Recapacita, vuelvete contra el miedo de comerte la cabeza, ahora parece tu única salida. ¿Te duele?, ¿te escuece?. Te jodes. Tu lo has querido. Las contradicciones intentan volver a invadirte, no se sabe si son buenas o malas, te vuelven loco, te rondan, te confunden. Cierra los ojos, respira profundamente, asimila, traga y suelta.
Y ahora entiendes la frase de "ya no poder hacer más, porque ese más siempre resta", y lo sientes y te aislas, con miedo a estropearlo aún más de lo que está. Ves que casi no tienes fuerzas para estar despierto. Cierras los ojos, respiras, asimilas, tragas y sueltas.
Piensas que no hacer nada es la solucion, que todo volverá a la normalidad. No, espera, ¿normalidad?, ¿seguro?. No, es cierto, no crees que vuelva a ser lo mismo, pero te acostumbrarás, o eso crees. Cierras los ojos, respiras, asimilas, sigues asimilando, no tragas, se te forma una bola de angustia, de arrepentimiento, de desesperación, sigues sin tragar, no sueltas, un último suspiro mental, TE AHOGAS.
Y ahora entiendes la frase de "ya no poder hacer más, porque ese más siempre resta", y lo sientes y te aislas, con miedo a estropearlo aún más de lo que está. Ves que casi no tienes fuerzas para estar despierto. Cierras los ojos, respiras, asimilas, tragas y sueltas.
Piensas que no hacer nada es la solucion, que todo volverá a la normalidad. No, espera, ¿normalidad?, ¿seguro?. No, es cierto, no crees que vuelva a ser lo mismo, pero te acostumbrarás, o eso crees. Cierras los ojos, respiras, asimilas, sigues asimilando, no tragas, se te forma una bola de angustia, de arrepentimiento, de desesperación, sigues sin tragar, no sueltas, un último suspiro mental, TE AHOGAS.
lunes, 14 de febrero de 2011
MANUAL DE SUPERVIVENCIA PARA UN DESCARRIADO (I)
Parece que dejarse llevar ha llevado a la perdición y al estancamiento. Estar en una marisma poblada por ratones, dónde nada es demasiado bueno para merecer la pena. Nada. Dejar para ayer lo que se puede hacer hoy o mañana o pasadomañana. Dejando en segundo plano el vivir feliz y dando prioridad a las decisiones, Dios sabe con qué criterio tomados. Esta marisma es oscura, húmeda y con vientos azotadores, que entre las hojas, producen silbidos parecidos a un Réquiem. Aveces, cuando el cielo despeja un poco, se ven unos pequeños rayos de sol, que hacen cambiar las prioridades: de las decisiones a la desdicha, de la desdicha a la desesperación, de la desesperación al hundimiento, y así, una pescadilla que se muerde la cola. La rutina está a la orden del día, pensar, pensar, pensar, decidir, decidir, decidir, actuar, actuar, actuar... intentando no permanecer mucho tiempo en cada tarea, para no caer en el olvido, volverte loco y empezar la autodestrucción masiva, de ti, de lo tuyo y tu alrededor. Peligro a la vista. Suicidio moral inconsciente.
Pero, a la mierda, es hora de salir de ahí, de construir una bolsa con cualquier cosa, para HUIR, de esa marisma interminable, de dejar de dejarse llevar, de no ahogarse en las propias lágrimas, de tomar verdadesras decisiones con verdaderos criterios, y de salir a flote. De cambiar, mejorar, empeorar. Lo que sea. Todo por salir.
Los ratones empiezan a acosarte, ya no tienen miedo, intentan buscar ataduras para amarrarte a cualquier árbol o junco y que no te vayas, que permanezcas aislado, hasta que alcances la locura, y te vuelvas tan ratón como ellos, alienado, coaccionado, engañado, algo irrelevante para tu alrededor. Quizás parezca la forma más fácil de quitar las penas y pasar de todo, incluso de ti mismo, perder lo que antes, quizás lo único, merecía la pena.
Pero ahí estás, o poniendo resistencia, la poca que te queda, intentando parecer fuete, no lo eres, flaqueando cuando no te miran, parecer infranqueable, quizás la única forma de sobrevivir ahí. Salir, salir, salir. No tienes fuerzas para levantar la cabeza, ni para decir qué eres, quién eras yqué has hecho para merecer aquéllo. Y te hundes, más, más y más, y ves que nadie te tira nada para mantenerte a flote, ni un salvavidas, NADA. No les culpes, no saben nada, no tienen por qué, de todas formas, es lo que pretendes, ¿no?, interiorizar, mantener al resto lejos de tus penurias, para no preocupar, no te gusta ser el centro de atención. Por eso estás ahí, para conseguirlo, pero, ¿ahora huyes de tus propósitos?. Contradicción, nunca pareción tan dificil, y ahora ves que lo fácil eres tú, frágil, cobarde, traidor y malerido.
Ahora en vez de sonar bien, el dejarse llevar, suena aún mejor, la idea de irse de esa dichosa marisma, de esa serie de catastróficas desdichas que parece escrita por el mismo Lemony Snicket. Suena genial, ¿eh?. Intentalo pues, ¿no?. ¿No puedes?. ¿Nada de nada?. ¿Por qué?. Ah, bueno, allá tú con tus decisioines condicionadas.
Pero, a la mierda, es hora de salir de ahí, de construir una bolsa con cualquier cosa, para HUIR, de esa marisma interminable, de dejar de dejarse llevar, de no ahogarse en las propias lágrimas, de tomar verdadesras decisiones con verdaderos criterios, y de salir a flote. De cambiar, mejorar, empeorar. Lo que sea. Todo por salir.
Los ratones empiezan a acosarte, ya no tienen miedo, intentan buscar ataduras para amarrarte a cualquier árbol o junco y que no te vayas, que permanezcas aislado, hasta que alcances la locura, y te vuelvas tan ratón como ellos, alienado, coaccionado, engañado, algo irrelevante para tu alrededor. Quizás parezca la forma más fácil de quitar las penas y pasar de todo, incluso de ti mismo, perder lo que antes, quizás lo único, merecía la pena.
Pero ahí estás, o poniendo resistencia, la poca que te queda, intentando parecer fuete, no lo eres, flaqueando cuando no te miran, parecer infranqueable, quizás la única forma de sobrevivir ahí. Salir, salir, salir. No tienes fuerzas para levantar la cabeza, ni para decir qué eres, quién eras yqué has hecho para merecer aquéllo. Y te hundes, más, más y más, y ves que nadie te tira nada para mantenerte a flote, ni un salvavidas, NADA. No les culpes, no saben nada, no tienen por qué, de todas formas, es lo que pretendes, ¿no?, interiorizar, mantener al resto lejos de tus penurias, para no preocupar, no te gusta ser el centro de atención. Por eso estás ahí, para conseguirlo, pero, ¿ahora huyes de tus propósitos?. Contradicción, nunca pareción tan dificil, y ahora ves que lo fácil eres tú, frágil, cobarde, traidor y malerido.
Ahora en vez de sonar bien, el dejarse llevar, suena aún mejor, la idea de irse de esa dichosa marisma, de esa serie de catastróficas desdichas que parece escrita por el mismo Lemony Snicket. Suena genial, ¿eh?. Intentalo pues, ¿no?. ¿No puedes?. ¿Nada de nada?. ¿Por qué?. Ah, bueno, allá tú con tus decisioines condicionadas.
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