Mi Banda Sonora.

Mi Banda Sonora.
Pincha y disfruta de un orgasmo musical.

viernes, 18 de enero de 2013

DIY: Collar de cadena y muñeco.

¡Hola! Empezamos, como antes os he dicho, una nueva era de creatividad. Esta mañana me ha surgido la idea y he salido a comprar las cosas a todo correr. No he tardado nada en hacerlo la verdad. Se trata de un collar de cadena, con lazo para atarlo, y con un colgante. El colgante es un muñeco pequeño de los de toda la vida, pero pintado. Me parece que queda chulísimo.
En este caso lo he hecho de un conejo, aunque he de confesar que yo iba buscando un dinosaurio, pero eran todos demasiado grandes. El animal da igual, el tamaño depende de lo larga que quieras la cadena, pero cuestión de gustos.

Para hacerlo he utilizado:

- Un trozo de cadena: da igual el color y el tipo.
- Un trozo de lazo: para meter entre la cadena y atarlo, para evitar el poner un cierre.
- Un muñeco de plástico: da igual si es animal, planta, algúna figurita...
- Una argolla: para poner al muñeco.
- Pincel y pintura acrílica: para pintar el muñeco en el color que más os guste.
- Unos alicates pequeños: para abrir la cadena y la argolla para meterlo.


Bueno, tras tener todo lo que necesitamos el primer paso es poner la argolla en el muñeco. Aconsejo ponerla lo más centrada posible para que cuando cuelgue de la cadena no esté torcido.


A continuación, hay que pintar el muñeco (que mi madre dice que parece una figura del Belén). En este caso el conejito es blanco, por lo que con una o dos capas bastará. Si el muñeco que elegís es más oscuro, tendréis que dar más capas o elegir un color más oscuro. Yo he elegido un rosa pastel monísimo. He utilizado pintura acrílica, que tenía por casa de alguna otra vez.


Hay que dejarlo secar bien, mientras medimos la largura de la cadena. Yo he decidido que iba a hacer una gargantilla, pero se puede hacer de cualquier largura. Calculamos la mitad y abrimos el eslabón correspondiente para colgar ahí el muñeco. Yo he elegido una cadena muy curiosa que he encontrado en una tienda de abalorios, de todas formas en las ferreterías tendrán cadenas doradas y plateadas más comunes.


Cuando el muñeco ya está seco, lo colgamos. Hay que afianzar que queda centrado, ya que va a ser un sitio fijo, no se va a desplazar por la cadena.



Yo, en vez de dejarlo sólo con la cadena y poniendo un cierre, he metido entre la cadena un lazo, el color depende de la cadena y el muñeco claro. Y el grosor del lazo depende de el efecto que quieras conseguir, yo no lo he cogido muy grueso para que no se enrede demasiado. Y así me ha quedado:





En total, creo que me ha llevado media hora para hacerlo (ya que hay que dejar que la pintura se seque bien). Que podría haber quedado mejor, mil veces sí, pero para la primera vez que hago un collar DIY no está mal ;)

¡Preparaos para la próxima, que ya la tengo pensada y va a ser un boom! Un beso a todos, espero que os guste esta nueva iniciativa.

DIY (I)

¡Hola a todos!
Voy a empezar algo que llevaba tiempo pensando. A parte de mis entradas con mis locuras y pensamientos pudrientos, comienzo una nueva etapa "artística" por así llamarlo. Llevo mucho tiempo haciendo DIY's (Do It Yourself - Hágalo usted mismo), desde que conocí que existía algo así, aunque es lógico debido el precio de todo últimamente. Pero ahora voy a intentar publicar todo lo que hago, por si alguien más se anima. He de decir que hay millones de blogs que se dedican a dar ideas y así. Por ejemplo:


DARE TO DIY: http://www.daretodiy.com/ - es una chica española muy maja y con grandes ideas.
GLITTER ND GLUE: http://glitternglue.com/  - Geniales ideas de todo tipo.
MINIECO : http://www.minieco.co.uk/ - sobretodo ideas de manualidades y reciclaje.
STUDS AND PEARLS: http://www.studs-and-pearls.com/ - sobretodo con ropa
I SPY DIY: http://www.ispydiy.com/p/projects.html -  con millones de buenas ideas

Os seguiría dando miles de links, pero de estos podéis llegar a otros más. Es cuestión de investigar un poco y pasar el tiempo. 
En nada el primer DIY del blog. ¡Espero que os guste la iniciativa! :)

miércoles, 16 de enero de 2013

Vocal.

Me reía hace ya unos años cuando una muy buena amiga mía le dedicaba toda una oda al queso. Sí, han oído bien, al queso, su ingrediente fetiche entre todos los existentes. Pues va a ser que no es tan gracioso como me lo parecía por aquel entonces, ya que aquí estoy, dispuesta a haceros testigos de mi sentimiento hacia una de las cosas sin las que no podría vivir.

Dentro de la música, aunque yo empecé desde que medía medio metro a tocar el piano, he explorado y experimentado todo y más. Y si no, véan lo cursado hasta ahora: piano, clarinete, violín chapucero, canto... Lo mío y el piano es excepcional, me lo follo todos los días (como dijo mi padre hace un par de días). El clarinete y el violín no calaron tan hondo, aunque me gustan y no les dedico el tiempo que debería, pero...

Mi último descubrimiento fue la rama vocal de la música. Madre mía, desde que empecé no he parado, y no me han faltado ocasiones ni gente animándome, lo que hace muchísimo. Disfruto cantando, y no creáis que disfruto cantando mis grupos favoritos (que también), pero disfruto aún más cantando música coral, de ópera, zarzuela... Aunque no vaya a ningún sitio a cantarla (excepto la coral claro, sino sería imposible), me siento al piano, chapuceo el acompañamiento y allí que me tienes dos horas más felíz que un regaliz.

Últimamente me ponen los pelos de punta los compositores románticos corales y los de música sacra. Me tienen enamorada. Soy incapaz de escuchar/cantar un ave maría, agnus dei, lacrimosa (y demás) sin soltar alguna lágrima. Es increíble lo que trasmite un coro entero uniendo cada una de sus voces. 

¿Nunca habéis probado? Dudo que sea por falta de oportunidades, porque hasta en el pueblo más remoto hay un corillo de cuatro gatos (como en el que una se siente muy orgullosa de participar). Prueba y mira a ver si disfrutas con lo que haces. A veces, más que un hobby, es otro medio de liberación más. Pega cuatro notas fuertes de un final apoteósico de una obra, y ya verás que a gusto te quedas.

En fin, qué más voy a decir que no sepáis. Si alguna vez me veis cantar, tocar o alguna que otra "musicalada", veréis como follo pianos, rasgo gargantas y rompo cañas y cuerdas.

domingo, 13 de enero de 2013

Augurios.

Tras una mierda de fin de semana y de semana entera, en realidad, me dispongo a intentar hacer frente a mañana, Lunes, con una buena cara y ganas de ser productiva. Aunque, sinceramente, todo en lo que puedo pensar ahora es en que se me pasen todos los dolores y poder decir que he aprovechado las horas de estudio. Hoy he estudiado en total 6 horas, pero tengo que afirmar que me han cundido 15 minutos. 

Es el día a día de la desesperación. ¿Y yo pretendo tener cada vez más conocimientos? No será porque estudio a disgusto. Solo es que no me encuentro bien, o quizás eso me gustaría pensar. Ojalá no esté auto-engañándome, sería una noticia genial.

¿Sabes? Mañana va a ser un día amargo, de esos de cubatas de betadine-limón, me lo ha dicho el grajo que se posa todas las mañanas en la antena parabólica del edificio de enfrente. Sí, ese pajarraco arrogante que (des)entona "Wio" cada mañana. Espero aprovechar esta semana, porque como el día 21 no me sienta bien y a gusto, todo lo que he hecho hasta ahora no ha servido para nada. Es deprimente, soy deprimente.

sábado, 12 de enero de 2013

Niño



Rueda que irás muy lejos. 
Ala que irás muy alto. 
Torre del día eres, 
del tiempo y del espacio.

Niño : ala, rueda, torre. 
Pie. Pluma. Espuma. Rayo. 
Ser como nunca ser. 
Alborear del pájaro.

Eres mañana. Ven 
con todo de la mano. 
Eres mi ser que vuelve 
hacia su ser más claro. 
El universo eres, 
que gira esperanzado.

Pasión del movimiento : 
la tierra es tu caballo. 
Cabálgala. Domínala. 
Y brotará en su casco 
su piel de vida y muerte 
de sombra y luz, piafando.

Asciende, rueda, vuela, 
creador del alba y mayo. 
Alumbra. Ven. Y colma 
el fondo de mis brazos.

"Niño"  -  Miguel Hernández

miércoles, 9 de enero de 2013

Como querer a alguien que no te quiere.


No podía dormir. El jodido café estaba pasándose de rosca conmigo, o a lo mejor era yo, que nunca había sabido tomármelo a tiempo. En general, no suelo hacer las cosas a tiempo, dicho sea de paso. El mundo es un lugar inseguro para la gente que no tiene su tiempo en propiedad, o eso creo yo. Por eso, hoy he tomado la determinación de que debo procurarme un reloj de bolsillo, para poder ser realmente dueña y señora no, señorita, de mi tiempo; y tener todas mis horas bajo control atadas por una cadena en el fondo de mi bolsillo. De esa manera, sería como esos hombres de los libros, que sacan dinero y minutos de los bolsillos como quien se saca un moco de la nariz.

Pensé que, a lo mejor, a la mañana siguiente, me despertaría y sería otra persona diferente. No como yo pero más baja y más gorda, ni más valiente, ni con menos miedo a las agujas. No. Otra persona diferente como una mujer rubia con ojos grises de mirada oscura que se llame Alicia o un viejo arrugado y panzudo sin nombre, pero con halitosis y pelos en las orejas para compensar la carencia de nomenclatura. 

Sería interesante ser otra persona. Aunque supongo que si fuese cualquiera de ellos también tendría quebraderos de cabeza. A lo mejor resulta que Alicia no es tan rubia como parece y lleva lentillas. Y no estoy segura de cómo llevaría lo de la próstata del viejo… En realidad, ni siquiera estoy segura de cómo me la agarraría para mear. Oh, joder pero ¿qué coño estoy diciendo? Esto no es sano. No voy a volver a tomar café a esas horas. Es horriblemente desesperante estar metido en la cama y no poder dormir. Es como querer a alguien que no te quiere.

Das vueltas y vueltas intentando seducir a la noche para que te conceda una brizna de sopor, pero solo recibes un lío tremendo de sábanas que te enredan a placer, como una mala relación de pareja.

El amor y el sueño son dos términos vomitivamente preciosos para alguien insomne.

lunes, 7 de enero de 2013

Mi reloj de arena me tima.

Poco dura la estancia en el paraíso. Es bastante desalentador en una época como esta, justo la víspera de exámenes, que te levantes con fiebre teniendo que estudiar. Además de ésto, me he pasado el día discutiendo con todo el mundo, por ello he decidido no ver a nadie y evitar cualquier contacto. Estoy especialmente irritable.

Mi reloj de arena debe de estar tomándome el pelo, me está timando día a día. Ahora sí, ahora no. Me da y me quita al instante. No se que es peor, que te pongan el caramelo en la boca y al segundo te lo quiten o vivir en el infierno toda la vida, sin ver un rayo o atisbo de felicidad.

Veremos que tal va mañana al abrir los ojos. Espero soñar con cosas la mitad de bonitas que las de ayer. Al menos mi subconsciente no me traumatiza o empeora mi nivel de decepción. Espero cerrar los ojos y que comience a sonar mi B.S.O. onírica habitual. Así, al menos, todo es más fácil. Las notas musicales siempre han constituido el principio de las mejores historias para mi.

Hay veces en las que tengo miedo de creerme mis propios sueños. Y así, en la realidad, cada vez que alcanzo una ambición, la tiro a la basura un segundo antes. No sé si tendré valor de contaros lo que ha pasado esta tarde noche. Algún día, quizás.

No hay nada peor que tener una familia igual de irritable que tú. La convivencia es horrible, y eso que tenemos horarios tan diferentes que casi no nos vemos. Pensaréis que hablo de mi hermana, pero ahora mismo, ella es la menor de mis preocupaciones.

(lágrima dramática en medio del papel (teclado) y hace "mutis" por el foro)

domingo, 6 de enero de 2013

Quand il me prend dans ses bras.

Ahora es cuando al fin empiezo a notar que este es mi sitio. Al abrir la puerta de un gran viaje a un posible paraíso me doy cuenta de que lo que tengo aquí es lo suficiente para ser feliz. Es algo extraño, una sensación que espero que dure eternamente.
¿Sabéis esa sensación en la que ves todo gris (un gris oscuro feísimo) y, de repente sin ninguna explicación aparente, todo es rosa y tonos pastel? Me está pasando, y no encuentro la razón. Quizás este sea mi momento. 
En cualquier caso, hoy puedo decir, que a pesar de que no todo es genial, ni lo será, por fin me encuentro bien. Bien con vosotros, bien conmigo y, casi seguramente, bien con cualquiera que venga o se vaya. Trayecto número: 2013 , destino: Felicidad. 

Y decían que el 2013 era un número feo y cargado de malos presagios.


martes, 1 de enero de 2013

Lista de propósitos que no cumpliré.

Otro año que se va, y otro lleno de promesas que acaba de llegar. Supongo que ya sabéis como soy, y seguramente creéis que esta va a ser una entrada fatalista. Pero he de deciros que no, no va a ser así. Como propósito principal y más importante para este año es ver las cosas de otra manera, que se vean lo menos oscuras posibles.

Es la única forma de ser completamente feliz, no dejar que los problemas te hundan. Tampoco digo que ahora me vaya a pasar todo por el arco de triunfo. De momento voy a intentar ser más positiva y pensar que detrás de algo malo puede haber algo bueno venidero.

A parte de esto, que creo que merecía una mención especial. He aquí mi lista de propósitos que espero cumplir, pero dudo que lo haga:

Visitar menos las librerías.
Autocontrolarme
Ir a clases de baile de salón
Comer menos mierdas 
No beber tanto y sin control
Enamorarme Encontrar a alguien especial y ya veremos
Retomar viejas amistades olvidadas
Ver LOST otra vez (está seguramente la cumpla)
Tener menos miedo
Sacar mejores notas
Conseguir el Erasmus
Retomar el francés
Crear sonrisas
Leer más libros aún que este año
Volver a Irlanda
Ver conciertos de grupazos que amo
Ir mucho más al cine
No abandonar el inglés
Pensar menos y hablar más
No dejar nunca la música
Aprender a tocar el contrabajo (sueño de infancia, dudo que lo cumpla)
Aprender a cocinar mejor
Seguir siendo la repostera oficial de mi entorno
Beber menos café
Ser más sociable


Seguiría poniendo mil cosas más que dudo que haga, pero creo que ya es una lista suficientemente larga para tan solo 12 meses, ¿no? Gracias a todos los que me han acompañado en el 2012 y me lo han hecho un poquito más fácil. A los que ya no están aquí decirles que les echo infinitamente de menos y que daría todo lo que tengo por abrazarlos una vez más. 


Gustav Klimt  - "El Árbol de la Vida"