Mi Banda Sonora.

Mi Banda Sonora.
Pincha y disfruta de un orgasmo musical.

domingo, 11 de noviembre de 2012

BONITO

Si la llegada a casa después de una noche de sábado de fiesta, la cual no ibas a salir, es totalmente filosófica, difícil es meterte a la cama sin plantearse mil cosas. Me refiero a que no te vas a meter a la cama tras 3 cuartos de hora de reflexión congelada en la calle, y te vas a poner a pensar en que quieres comprarte un microondas con grill, ¿no crees?

Llegué a la conclusión de que es demasiado bonito, tú. Parece mentira que ahora te sienta más lejos, quizás sea porque nos hemos cansado de hablar y de reírnos si sabemos que no puede ir a más. Ya no sirve eso de "querer es poder". Esto ha sido un cartel colosal de bienvenida al mundo de las injusticias y las regiones mal comunicadas.

Luego también aparece el listo que te suelta las reprimendas inoportunas, pero de turno. Ya sabéis, del estilo a : "es más fácil de lo que crees", "te pones excusas tú sola", "creo que estás dramatizando"... Sinceramente estoy hasta el mismísimo arco del triunfo de este tipo de toques malévolos. Ojalá fuese todo más sencillo, por que al fin y al cabo también tenemos vida a parte de todo el berenjenal.

Vuelvo a repetir que eres demasiado bonito para mi, que me encantaría volverme bonita contigo. Pero me parece que lo voy a ir dejando, hasta que volvamos a vernos, o encontrarnos. Sigo estando completamente segura de que siempre has estado ahí y nunca faltan los días en los que me pregunto cómo estaríamos ahora si yo no hubiese tomado aquella decisión (que yo creía necesaria) aquel principio de año. No se si me siento culpable de todo lo que me está pasando (que sí), o en el fondo de mi estoy más arrepentida que nunca y me digo a mi misma "es que eres gilipollas, si en ese momento estabas débil, te jodías y tenías su apoyo". Mi "yo" actual es mucho más racional que el anterior, pero por eso cambiamos, ¿no crees?, evolucionamos.

Ahora ya es demasiado tarde, y sólo puedo llegar a la conclusión de que eres demasiado bonito para mi. Fin de la historia para mi, dejo que comiences la tuya propia. Entenderé que me dejes a las puertas.


"Danaide" - Rodin

martes, 6 de noviembre de 2012

Siempre fui

Siempre fui una esclava de las palabras, aunque quisiese convencerme de que yo las dominaba a mi antojo. Era y soy de ese tipo de personas que se siente poderosa cuando habla, que sabe que nunca habla por hablar, pero en realidad, ese tipo de personas están completamente equivocadas. Yo estoy equivocada, totalmente.
Vivo de la lengua, vivo de las lenguas, en la acepción no anatómica de la palabra. Siempre me hicieron ver que tenía un don para ellas y aún no sé por qué, ya que me ha costado mis añitos aprender inglés casi correctamente y el irlandés se me está resistiendo de una manera bestial. El francés me gusta, pero me autoconvencí de que nunca iba a ser capaz de conjugar bien los verbos, pero era pura vagancia.
Sí, lo reconozco, me jodía tener que estudiar francés cuando el inglés me salía sólo. Ahora solo tengo envidia de la gente que domina prácticamente el francés pero todo es culpa mía. Ajo y agua, dicen por aquí.
De todas formas no quería resumir todo a esto. Me refería al poder que tienen mis palabras en el resto. Aunque todo en mi cabeza suene claro, conciso y cristalino, parece ser que los oyentes o lectores no son capaces de ver lo mismo que yo. Ya no hablo de que cada uno tenga su punto de vista, sino que me hacen sentir como si no supiese expresarme. Como si les hablase en chino mandarín, lo menos.
Estos días de cansancio acumulado me hacen ver lo más negativo de todas las cosas de mi alrededor, y para colmo estoy re-leyendo "Nueva visita a un mundo feliz" de Aldous Huxley; y no me hace sentir mejor, la verdad. Solo habla de los fallos y errores que hay en el mundo actual, y deja entrever que no hay soluciones sencillas, ni siquiera viables.
Me hace sentir igual, como si mis problemas no tuviesen solución viable. Por eso digamos que "siempre fui" y "nunca soy".



lunes, 5 de noviembre de 2012

Frikismos varios.

Piano, canto, clarinete, música, talleres, cursos, niños, Frank Sinatra, Love of Lesbian, cama, buena lectura, estornudar, Star Wars, Amelie, Star Trek, Perdidos, viernes (y demás días) frikis con Marta, FFs, zombies, los sims, unipeople, Carlos Ruiz Zafón, Roland Topor, J.K. Rowling, Irlanda, Pan de Ajo, Claqué, Años 20, Cabaret, Cine con otros Ojos, Tim Burton, Johny Depp, Helena Boham Carter, inglés, irlandés, francés, idiomas en general, III República Española, Historia Universal, museos varios, Sweet Home Ratonera, Pitilingorri, Kalimotxo, Sidrería, Madre que te Parió, Bizarradas varias, sonrisas tímidas, ojos marrones, irlandeses morenos, Opera, Saint-Saens, Blogger, Twitter, Arte en todos sus sentidos, Bernini, Dali, Egipto, Polonia, Varsovia, Viena, Crazy Friday, Lori Meyers, Jagermeister, orientación emocional, Pablo Neruda, Canon 600D, Polaroid 300, Penneys, Cavan, Supersubmarina, Lykke Li, Salamanca, Miranda de Ebro, algún día Barcelona, Chocolate de cobertura, Repostería, Fondant, Cupcakes, Canela, Cebolla en todas sus formas, Harry Potter, UPV, Once Upon a Time, Juego de Tronos, Toyota, Vitoria, insultos no utilizados, RAE, expresión correcta, refranero, Ebrovisión, Sonorama, Ivan Ferreiro, Fuel Fandango, Glee, dúos mágicos, Dora la Exploradora, Daisy, Digitalism, Orange Montecarlo, bailarina flamenca del Whatsapp, música de la era de mis padres, Movida Madrileña, disfrazarme en cualquier circunstancia, una Serie de Catastróficas Desdichas, El Señor de los Anillos, Yann Tiersen.... 

Y muchas cosas irrelevantes más, y las que me quedan por descubrir.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Su propia vida.

Ya se que piensas que todo esto es una locura pero llevo demasiado tiempo detrás de ello, y por una cuesta hacia abajo no voy a dejarlo marchar. Lo entiendes, ¿verdad?.
Aún no se por qué a estas horas de este día me pongo yo a pensar en lo que podría o no pasar. Estoy segura de que ya tiene su propia vida, y en esa vida, yo no entro. Reflexiones de un viernes, que en realidad es un miércoles, a las 22:29 de la noche.
Bienvenidos a mi ratonera.

martes, 23 de octubre de 2012

No sé si te creo.

A veces pienso que cuando hablas o dices algo no piensas en realidad lo que estás diciendo. Es como si intentases crear una nueva religión sin tener fe en ella, ¿es eso posible?. Parece ser que sí, o me gustaría pensar que tú eres la excepción que confirma la regla.

No sé si te creo cuando me dices que el mundo está lleno de gilipollas. Entonces, si eso fuera cierto, ¿qué soy yo?, ¿qué eres tú?. Quizás tengas razón y yo sólo sea una gilipollas íntegra más, ciudadana de un lugar llamado mundo, tal y como dicen Delafé y las Flores Azules.

No sé si consigo entender tu forma de ver la vida, a veces tan positiva, a veces tan fatalista. Tus cambios de humor, tus indecisiones por el dulce o lo salado. Algo que odio de ti es que cuando te guiño un ojo o te miro fijamente, apartas la mirada, como si no notases conexión alguna conmigo. No sé si te creo en eso tampoco. Todos tenemos conexión los unos con los otros, y de ésto estoy segura.

Te he dado a entender mil veces que si tú me dices ven (Ben), yo digo vale (Affleck). Quizás sea ése el problema, que te lo haya intentado dar a entender por activa y por pasiva, sin ser lo suficientemente valiente como para decirtelo sin tapaderas. Espero poder creerte.

¿Sabes qué? Hoy me han dicho, a raíz de mi disfraz de Halloween, que si a un chico se le aparece una chica así disfrazada y le pregunta "¿Me dejas morderte?", ese chico no dudaría en asentir, con más o menos apuro. No se si es verdad, pero podríamos probar. ¿Es eso suficientemente gilipollas como para etiquetarme? Perfecto entonces, te mantendré informado de cuantos cuellos reviento el viernes. 
Con amor, tu yugular.

lunes, 22 de octubre de 2012

Lunes cuesta.


Tal y como dicen los leones perezosos, el lunes cuesta. Y tanto que el jodido lunes cuesta, el mío está siendo horriblemente costoso. Tanto de aburrimiento, como de exceso de información en mi cabeza. Ni la música, ni la lectura, ni las series me han hecho evadirme hoy. Ni siquiera cuando me he desmayado dos veces y he tenido que ir al médico y preocupar a mi madre porque me tienen que hacer un tac cerebral. No, la preocupación seguía ahí, me ha mantenido evadida del mundo real todo el día. Que puto asco.


domingo, 21 de octubre de 2012

¿Gardel?

Volver. Y no, ojalá fuese el Volver de la frente marchita y las nieves del tiempo que plateaban sienes. Ojalá fuese un volver a creer en algo, por simple y descabellado que sea. Pero al fin y al cabo es una creencia y en eso se basan, ¿no?.
No, me temo que hoy el volver es totalmente distinto. Es un volver a tener miedo a mirarse en el espejo, a ver siempre lo que hay en la sombra, aunque el sol vuelva a brillar en la mayoría de la tierra. Aunque las cosas vuelvan a su cauce en el buen sentido, siempre hay una parte de tu mente que se empeña en volver a los malos hábitos. No hablo de hábitos comunes, sino a esas cosas que hacías antes y que te hacían sentir mal. Te da miedo mirarte en el espejo por lo que puedas encontrarte, se te ha acabado el maquillaje facial y Halloween está a punto de empezar. Habrá que hacer una solución casera, a base de pañuelos de papel y otros utensilios secantes.
Alguien me dijo una vez que cuando cerraba los ojos pensaba en lo maravillosa que podía ser la vida en un futuro no muy lejano. Yo siempre le decía que eso que veía en sus pensamientos no podía hacerse realidad, por eso mismamente, por que era un pensamiento. A día de hoy me doy cuenta de que ya no hay calcetines sheriffs dispuestos a domar cajones y cajones de salvajes bragas, que no es oro todo lo que reluce, ni siquiera el chocolate más simple que puedas pensar.
Tengo mono de chocolate, de un buen chocolate, de esos que ya te sacias con solo ver el envoltorio. Necesito cafés suficientes como para despertar a mil millones de oníricos, y aún no se si serán los que me hagan razonar. En mi caso las vallas de seguridad están tan altas, que ningún ser viviente va a ser capaz de saltarlas sin pensar, y mucho menos con las herramientas comunes. Pensemos, calcetines, pensemos. ¿Creéis que cuatro mil millones de indomables y colocadas bragas os van a dejar subir a su cajón?. Lo dudo.

Volver, con la frente marchita las nieves del tiempo platearon mi sien. Sentir que es un soplo la vida, que veinte (o diecinueve) años no es nada, que febril la mirada errante en la sombra te busca y te nombra.