Por primera vez en la vida, una entrada con este título no es de mi agrado precisamente. No es para decir cuanto os quiero y o re-quiero, que ya lo sabéis. Es algo mucho más importante, pero muchísimo más espeluznante a la vez.Quizás ya es hora de que alguien lo ponga en manifiesto abiertamente. Y a mi, personalmente, se me da mejor escribir que hablar, ya sabéis que cuando hay que hablar de algo importante solo digo tonterías.
Hago una pregunta abiertamente: ¿Qué cojones nos está pasando? No lo digo de broma ni mucho menos, sabéis perfectamente de lo que estoy hablando. No entiendo el por qué de que yo ya no tenga tantas ganas de ir a clase. No lo entiendo.
El uno con las otras, la otra con los unos, una reniega de la otra, ésta se pone celosa porque los otros están con las unas... Podría estar siglos relatando las cosas que veos mediante demostrativos varios. Yo no estoy atacando a nadie, o al menos no lo hago conscientemente, sé que las palabras duelen. Pero creo que ya es hora de dejarnos de niñeces e intentar buscar una solución viable, ¿no?
Creo que primero hay que saber que es lo que pasa, y yo, sinceramente, no puedo daros esa respuesta. Aquí se queda esto, para quien lo quiera leer, o para el que le interese. Yo más ya no puedo hacer.


