Mi Banda Sonora.

Mi Banda Sonora.
Pincha y disfruta de un orgasmo musical.

martes, 20 de marzo de 2012

NADA

De todas formas, a esto se resume todo ¿no? esto es lo que cuenta.
Lea y observe cada parada, cada instante de duda, cada retroceso. Haga su resumen de dos líneas de mi párrafo de ciento veinte. Mis ciento veinte líneas escasas, mal escritas, a doble espacio y con abuso de comas y puntos seguidos; porque...si le digo la verdad, nunca encontré el momento ni la necesidad de encajar un punto final en todo esto. Pero ahora ya está. Punto final por fin. Y aunque siempre podría plantearme escribir una segunda parte, eso ya es otro asunto.
Lo mejor de todo es que no le supondrá mucho esfuerzo resolver su trabajo ¿sabe?; al fin y al cabo, sobra más de línea y media para escribir.


Hoy el día va mejor de lo que pensaba. Hoy el día esta comenzando a relucir poco a poco. No sería posible sin la gente que quiero. La gente que se hace querer. La gente que me trae gofres en los descansos de clase. Esta gente que me abraza cuando me ve, que nota si estoy bien o mal, por mucha sonrisa que tenga puesta.
Esa gente que me hace seguir adelante pase lo que pase. Nunca te van a juzgar por lo que hagas o hayas hecho, porque les gusta ver la parte positiva del resto del mundo, por muy mezquina que parezca en esencia.
Son seres maravillosos, y ellos, desgraciadamente no lo saben. Y esto me jode, no saben cuán buenas personas son y cuán facil de querer resultan. Son personas, son bichos, son seres, son personajes de cuento, son cantantes, son teatreros, son músicos, son arte, son diversión... Son... Son... Son... mi razón de ser en este momento.



Foto de mi visita al Puente de Brooklyn en New York en un atardecer de película
(abril-mayo 2011)




Martes imposible sin tu voz.

Hoy comienza otro nuevo día. Un día bastante soleado. Será porque la primavera ha llegado a nuestras vidas.
Dicen que la primavera la sangre altera pero si miramos a estos últimos días de invierno que hemos tenido, joder, como la altere más igual nos da un ictus y morimos en el acto.
Me apetece rebosar de vida, que pueda ver el vaso medio lleno, reinventarme, cambiarme, y gustarme. Tengo ganas de hacer fotos con fondos soleados, de fondos de acuarela azul. Ho voglia, ho voglia, ho voglia...
No se porque pedimos tanto, si sabemos que no nos van a regalar nada, sabemos que lo único que conseguiremos será a por lo que vayamos nosotros, lo que nosotros consigamos por nuestros méritos.
Este fin de semana he comprobado que no todo sale como quieres cuando quieres, aunque ya me había pasado obviamente. Pero esta vez era distinto, en mi cabeza estaba todo muy claro, sabía qué me pedían que hiciese, y sabía cómo tenía que quedar, y aparentemente el camino hasta ello era no muy dificil. A la hora de realizar lo que me pidieron, vi que no, que para nada era facil y que en mi cabeza el orden era aparente.
No veas lo mal que me sentó no poder hacer ni siquiera lo que tengo en mente. Sentía impotencia, porque no me salía y porque mi cerebro me engañaba con falsa facilidad.

Esperemos que con esta primavera y este sol que apenas hace 5 segundos que ha salido, me hagan ver este martes (imposible sin tu voz) de otra manera.

Non voglio niente che non ho ottenuto i miei meriti.


"Before the mirror" - Degas



lunes, 19 de marzo de 2012

And the spiderman is always hungry...

Esta mañana el mundo ha querido desafinar nuestra realidad. El cabrón ha mejorado tanto, que por la tarde la vida ya sonaba más caótica que el hilo musical de Bershka.
Me he encontrado con la horma de mi zapato entre el bullicio. El aliento le huele a goma quemada y a mierda de perro ahora que ha dejado de fumar.
Ya no es lo que era antes. Pero sigue enviándote saludos, corazón, y nos desea ese buen día que nos debe desde hace ni se sabe cuánto, y que se niega a concedernos.
Tranquilo si no ha sido hoy. Ya tendremos ese buen día mañana. En algún momento tendrán que bajar la guardia. O terminaremos completamente sordos y tú serás todo tripas, corazón.





Saint Georges majeour au crépuscule - Claude Monet

Buenos días, Lunes.

Ha sido un fin de semana de mierda.

viernes, 16 de marzo de 2012

Son las 9.

Hoy comienza uno de los fines de semana más agobiante, raro, incómodo, cansado y muchos más adjetivos no muy buenos.
Hoy es viernes, los viernes suelo quedar por la mañana con mi amiga Marta, mi friki, mi apoyo. Pero hoy es distino, porque otra chica de Miranda que estudia lejos viene y sólo podía quedar hoy. Total, aún sigo esperando a que me llame. De todas formas esta tarde cuando llegue de clase llamo a Marta para quedar con ella, y quizás venga también Saray.
Va a ser un día duro, tengo examen de geografía y exposición de Eukene. Después en Orbe vamos a ensayar otra vez todo lo que llevo ensayando desde septiembre, únicamente porque la gente no va a los ensayos. Esto me repatea. ¿Porque tengo que ensayar yo lo que a otro no le ha dado la gana ensayar? Pero claro, no ensayan, pero quieren salir en el concierto. Malditas perras acapara focos. Y luego se permiten el lujo de decirte que has dado una nota mal, ¿les digo yo algo porque no se sepan la canción y hagan playback? De verdad que esto me saca de mis casillas.
Luego, después del ensayo mis amigas irán a la Sidre a tomar algo, pero yo no puedo ir, necesito descansar, aunque sea durmiendo unas horitas más.
Después el sabado por la mañana, tengo que trabajar, ya sabéis, con los niños que cantan, bailan, ríen, lloran... Son lo mejor de verdad, me transmiten mucha energía, para seguir adelante. Trabajan el doble, no, el triple, no, el cuádruple... y sin exagerar, que las de Orbe, incluyéndome a mi en ese saco. Me gusta prepararles cosas especiales, y me fastidia cuando las sesiones no salen como quiero o he planeado. Pero lo que me encanta es que a ellos les da igual lo que hagamos, siempre les gusta, siempre están agusto.
Después por la tarde viene Zarzuela, que me encanta ir en realidad, te lo digo en serio. Pero también he de decir que hay gente que me saca de quicio, gente que todo lo sabe, todo lo comenta, todo lo sabe hacer mejor... Ya sabéis el tipo de gente. Me gusta ir cantar, bailar y desahogarme.

jueves, 15 de marzo de 2012

Al final.

Tercera entrada del día. Esta la verdad es como una contra-entrada a la anterior. Esta tarde en la clase de Edad Media me ha dado un bajón de los que dan gordos gordos. Después de irme de clase bastante afectada he paseado por el centro de Gasteiz en busca del regalo de mi hermana (mañana cumple los 15). He ido a una cafetería y me he tomado una napolitana y un café a la crema.
Mientras todo esto no he parado de pensar en todo lo que tenía que hacer en esa tarde: autoescuela, estudiar la uni, hacer trabajos, estudiar el libreto de la zarzuela...; me atormentaba continuamente con que no debería estar descansando tomando un café. Era relajarse y perder el tiempo al fin y acabo.
Después en el coche bajando a Miranda me había llamado una amiga y después la he llamado no, me ha dicho que habían quedado para tomar algo en el Big Bang (el bar que solemos ir cuando hace buen tiempo). No se porque he aceptado.
Al final nos hemos juntado en una sola mesa de 4 : Adriana, Sandrina, Claudia, Nuria, Oihane y yo. Desde el primer momento nos hemos reído, hemos tomado algo y comido pintxos. No hemos parado de reir, yo incluida, pero aún el sentimiento de culpa me inundaba, aunque se me iba pasando poco a poco.
Hoy me he sentido rara, me he sentido como enferma mental, y no os lo digo en broma. Me estoy volviendo un tanto extraña, creo que me he metido en demasiados meollos a la vez. No se aún como estaba ayer, ni por asomo cómo estoy hoy, y a saber como me encuentro mañana.


Ahora, en este momento.

Ahora mismo estoy en clase de medieval. Me acabo de venir abajo. Estoy viendo que tengo muchas cosas que hacer y atender, me agobio y no hago ninguna.
No es una sensación muy biena, creedme. Llevo 6 meses luchando por algo y ahora que poco a poco avanzo en ello, mi ilusión sigue ahí, pero mi cuerpo no responde como debería.
¿Que si me planteo dejar algo?, me gustaría saber el que soy capaz de dejar por hacer otra cosa. Todo lo que hago lo hago por que me gusta, y no podría dejar ninguna de ellas.
Pero, ¿merece la pena hacerlo todo y mal o sin fuerzas?. He aquí la cuestión.