Mi Banda Sonora.

Mi Banda Sonora.
Pincha y disfruta de un orgasmo musical.

jueves, 17 de octubre de 2013

Se buscan sentimientos.

Cada día que pasa me río más de mi misma. Comienzo a darme cuenta de que mi propia condición me incomoda, estoy totalmente condicionada. Los aparentemente valientes decimos que la felicidad está estereotipada. Pero, ¿y si no es así? Quizás es otra broma barata y eficaz del auto-engaño. 
Me encuentro en el medio de la nada. Sí, si, la NADA, porque es eso lo que siento ahora, nada excepto soledad, que yo misma busco, en parte.
Ver que todo a tu alrededor marcha, como la seda, de hecho; y que tú te quedas atrás sudando y dejándote las uñas en el intento. Es cómo cuando en la autopista pones el intermitente para adelantar, pero no llevas la velocidad suficiente. Y no, ahora no me vengáis con esas de "poco a poco se forja un imperio", porque el imperio me la pela. Yo tan solo quiero vivir lo mejor que pueda, y disfrutando, lo cual ahora mismo no es lo que está sucediendo. Lo mismo me lo estoy buscando, lo mismo no; pero es un hecho que algo va mal, porque si no, no tendría agujetas cada mañana al levantarme, pensando que cada día es una ronda más de lucha interna (y externa).
Como ya digo, me río de mi misma, pero me río por no llorar. No soporto el llanto, ni siquiera en soledad me hace sentir algo. Quiero sentir ALGO: ira, devoción, cariño, amor, decepción... cualquier cosa, menos lo que tengo ahora. Solo siento soledad, pero no con los demás, sino conmigo misma. Lo cual, no sé qué es peor y se lleva la palma.

lunes, 14 de octubre de 2013

Momento explosión de las 15:50 un lunes de octubre.


Que el mundo sea el conquistador, no el conquistado.

Quiero que me incite a pecar, para poder romper a pedradas los cristales a la monotonía. Pero que no me deje tirar sola la primera piedra. Y que no me señale con el dedo después, porque su dedo y el mío estén apuntando siempre hacia el mismo lado. Quiero que desengrase mi veleta oxidada y la gire hacia un lugar seguro.
Que se ponga su mejor luna para hacerme sentir una persona con estrella esta noche después de un día nublado como este. Como todos.
Quiero que el Mundo me mire con cara de enamorado.
El poso frío del café del desayuno lleva gritándome al oído desde que ha salido el sol esta mañana. Se ha compinchado con cada uno de los minutos que abandoné la cama ayer, y me están haciendo la vida imposible. Ni siquiera la almohada querrá acostarse conmigo esta noche. Es tan triste...
Tan triste como que no puedo dejar de pensar en todo el tiempo que tiro a la basura cada día desde que tengo des-uso de razón; ni en la cerveza que no me tomé la madrugada del sábado, ni en el tequila que dejé huérfano porque no quería tomar sin sal y limón. Y no logro llegar a comprender por qué ahora la vida se empeña en darme limones cada minuto, si ya no queda tequila.
No comprendo por qué las cosas que dejamos a medias nos persiguen para atormentarnos. Lo que sí comprendo es que las mías me arrastran a la hecatombe.
Voy a ir al Infierno. Está claro.
Lo que no está claro es por qué se está prolongando tanto la estancia en el Limbo, y tanta espera me está empezando a tocar la moral que todavía me queda.